Llevaba tiempo con la idea de reabrir el blog, pero no veía el momento, sobre todo porque tenía perdido hasta el acceso al mail que lo gestionaba... A lo tonto, han pasado más de 13 años desde la última entrada, casi ná!!
Quizá lo que hacía falta para decidirme y reabrirlo, era una partida memorable de verdad y la del pasado jueves, 2 de Abril, lo fue.
En principio jugaríamos partida de liga en El Bunker al ser festivo, pero al final se torció y después de algunos cambios, se decidió hacerla en El Corralazo, la "Poker Room", del amigo Budipa. Aunque no me seducía demasiado la idea de jugar fuera y tan tarde, lo cierto es que ya desde el camino de ida con Hermelo, Jota y Lauren había un runrun de tarde guapa de poker que molaba bastante, cómo las que recordaba en el coche con Fernando y Paco, camino de Aranjuez de antiguamente. Ya en la cocinilla, la verdad es que la mesa era impresionante, y los compañeros también, estaban casi todos los de siempre últimamente, Budipa, Hermelo, Jota, Lauren, Machirri, Alberto, Jose Angel... hasta Lucas!! En fin, que apetecía!!
Empezamos a jugar y no fue de esas veces que se pone la cosa fea y toca remar, pues desde el principio se fue dando bien, venían cartas y botes que aunque de a poquito, iban engordando el stack y todo iba rodado. Hasta le dije a Paco que raro sería que pillara algo, porque estaba de lujo, cómodo y muy, muy bien. Me equivocaba, pues lo mejor estaba por llegar. Se juntó la mesa final y estaba ya bastante comodo, con más de 100.000 fichas cuando la ciega no sería más de 3000.
La primera gran mano, vino cuando apenas llevábamos media hora jugando. Lucas estaba corto y se la tuvo que jugar. Eran unas 25.000 fichas. Yo no tenía gran cosa, JQ corazones, pero dado que no me hacía mucho daño perderla y podía tener una pareja baja le pagé. El tenía A9 de diamantas. Salió la J en el flop, con dos diamantes, y acabó aguantando el board completo y me la llevé.
Seguí cogiendo botes a buen ritmo, y saliendo algún jugador más, cuando ocurrió una de esas manos que te hacen tener que reconocer que por mucho que le poker no sea suerte, la habilidad sola de poco sirve si no acompañan las cartas. Recibo Reyes en el botón y abro la mano a tres ciegas. Pasan todos y Jose Angel Paga, si no me equivoco en ciega grande. El Flop trae XQX, con dos del palo. Dominado por el impulso y con ganas de evitar que pudiera seguir para buscar el color, fuí All In por más de 150.000 fichas, y Jose Angel, instant pagó. Cómo me temía, tenía trucha, y de damas. Salió el turn, y el River me trajo el Rey que me dio el primer gran bote de la noche, porque además de haberlo perdido, estaba fuera, ya que aún le quedaron un par de ciegas después de pagarme. Sin duda se alinearon los dioses del poker a mi favor, porque la mano estaba perdida, y la verdad que fue una gozada, más allá de las fichas, de no eliminarme, los sonidos de la mesa, primero al destapar las cartas Jose Angel, y sobre todo ese "Ooooo.." del river, son lo que hacen que este juego sea tan espectacular. Aquellos sonidos me recordaron a las grandes noches del casino, de los torneos grandes, y de esas sensaciones que sólo se viven sentado a una mesa de poker.
Se ponía de cara la noche, sin duda. Y lo mejor aún estaba por llegar...
Estaba ya bastante cómodo, con un stack que me permitía abrir un rango más amplio y seguir ganando manos. Era la pescadilla que se muerde la cola, pero para bien ;). Así continuamos hasta quedar tres jugadores, cuando eran ya más de las tres de la mañana, después de hacer la correspondiente parada de la pizza hacía ya un rato.
Quedábamos en juego Machirri, Budipa y yo. Paco había hecho una gran machada pasando de quedarse con seis ciegas, a tener más de doscientos mil para entonces. Y Machirri, que estuvo también corto a mitad de torneo, se fue haciendo fuerte hasta tener un stack considerable, a la par del nuestro. La Ciega estaba ya, en 5000/10000, y la verdad que estuvimos bastante tiempo con un toma y daca pasando las fichas de un lado a otro.
Y ahí vino la mano de las manos. Recibo 66 en la ciega pequeña y hago una subida estandar para intentar que no se juegue, cuando de repente, veo salir el bounty del asiento de Machirri. Quizá debí tirarme por mano, ya que no era demasiado fuerte para jugarme el torneo después de todo. Lo pensé, pero también pensé que en el caso de eliminarme aún me quedaban más de 50.000 fichas por detrás para un par de ciegas, y sobre todo, que podía estar haciéndomelo con AK, AQ, AJ que me llevaban a un flip, en el mejor de los casos, o incluso algo peor. Y pagué. Y ahí se volvieron a alinear los dioses del poker a mi favor y esta vez de una forma más rocambolesca si cabe. El llevaba Reyes. La primera carta en verse al dar la vuelta el croupier, fue un 6, pero una vez extendido, la segunda era otra K. ¿Y el turn? Pues otro 6 para darme poker. Los sonidos de la mesa eran del todo brutales en ese punto y la verdad que no era para menos. POKER de seises. Me supo fatal por Machirri, porque no fue justo, pero para que negar que esas son las manos que mejor te pueden hacer sentir en una partida.
Y el Heads Up, con Paco. ¿Que más quería? Ahí no hubo demasiada historia, ya que él estaba bastante más corto para entonces. Pagó uno de mis All In y pinché mi J, pero sin duda, independientemente del resultado, siempre es una gozada quedarme sólo con él.
Y así pusimos el colofón a una gran noche de poker, de esas que cuando pasa el tiempo, por mucho que sea, te sigues acordando, igual que ahora recuerdo algunas con Ramón o Fernando de hace ya más de 15 años. Porque el poker es así, e independientemente de ganar o perder, de vez en cuando te deja momentos realmente memorables, y este sin duda lo fue!!
Hasta la próxima...




